Prácticas de Sofía Gutiérrez Gutiérrez

Recientemente ha concluido sus prácticas en el Archivo Catedralicio y Diocesano de Santander una nueva alumna del Máster en Patrimonio Histórico y Territorial impartido por la Universidad de Cantabria, Sofía Gutiérrez Gutiérrez.

A lo largo de un mes Sofía ha conocido de primera mano algunas de las tareas cotidianas del archivo, como son la catalogación de los libros sacramentales de los siglos XVIII y XIX, la ordenación de expedientes matrimoniales, la elaboración de índices de registros sacramentales de bautizados y la atención de usuarios a través de la localización de documentos y partidas sacramentales.

Esperamos que su paso por el archivo y la toma de contacto con su realidad sirva para ampliar su formación académica y obtener una experiencia útil para su inmediato futuro profesional.

El primer Emilio Botín en el Archivo

Acta bautismal de Emilio Botín, AHDS 06715, fol. 77 vº

La elaboración de índices sacramentales siempre nos da alguna sorpresa que crea un gran revuelo y altera la rutina de trabajo del archivo. Durante la indización del Libro de Bautizados de la parroquia de Nuestra Señora de la Anunciación de Santander de 1864 a 1868, antigua Compañía, se ha localizado una partida que nos ha despertado cierto interés, la de Emilio Julián Rafael Botín Aguirre. Tras una breve investigación genealógica hemos comprobado que corresponde a la anotación de bautismo del primer presidente del Banco Santander, padre de Emilio Botín Sanz de Sautuola, abuelo de  Emilio Botín- Sanz de Sautuola y García de los Ríos, y bisabuelo de la actual presidenta, Ana Patricia Botín- Sanz de Sautuola O’Shea.

La partida sacramental tiene una extensión de media hoja, situada en el folio 77 vº del libro 06715. Comienza con la fecha de celebración del bautismo, el quince de Enero de 1866, en la parroquia  de la antigua Compañía en Santander. Entre otros, se aporta el nombre de sus progenitores, Emilio Botín y Aguirre y Elena López de la Sota, y su vecindad, los abuelos paternos y maternos, e incluso los padrinos Rafael Botín y Aguirre y Gertrudis de la Sota.

El origen del Banco Santander le fechamos a 15 de mayo de 1857, tras la firma de autorización de la Reina Isabel II. Entre los años 1900-1919 alcanzó mayor perspectiva, doblando su balance, aumentado sus ingresos y su rentabilidad. Será en febrero de 1920 cuando Emilio Botín López tomó la presidencia fija del Banco, hasta su muerte en 1923. En estos años se vive un tiempo decisivo para la entidad bancaria, marcado por la creación de varias sucursales tanto en la propia provincia de Santander como en la vecina de Burgos, la fundación del Banco de Torrelavega y la ubicación de su sede en el Paseo de Pereda. Tras estos primeros pasos le seguirá un proceso gradual de expansión tanto nacional como internacional, repartiendo sus sedes por toda América y Europa.

Sin duda, las grandes beneficiarias de la creación del Banco han sido y son la ciudad de Santander y la comunidad de Cantabria, a las que ha dotado de prestigio, llevando su nombre por todo el mundo, y contribuyendo a su desarrollo y expansión económica y comercial. Un ejemplo de este fomento, es la labor que en los últimos años viene desarrollando la Fundación Botín, creada para la promoción social y cultural de Cantabria. Entre sus proyectos estrella destaca el Centro Botín, desde el cual se aprovecha el potencial que tienen las artes para despertar la capacidad creativa.

Prácticas de Estefanía González

El pasado 11 de marzo comenzó sus prácticas en el Archivo Catedralicio y Diocesano de Santander Estefanía González Pascual, alumna del Máster en Patrimonio Histórico y Territorial impartido por la Universidad de Cantabria.

Estefanía González, alumna de Máster en Patrimonio de la UC

A lo largo de un mes Estefanía ha conocido de primera mano algunas de las tareas cotidianas del archivo, tal como la catalogación de documentación parroquial de los siglos XVIII a XIX, la ordenación de expedientes de los siglos XIX y XX, la atención de usuarios a través de la localización de partidas sacramentales.

Una de las novedades en esta edición de prácticas, ha sido la toma de contacto con una voluminosa documentación del siglo XX, recién llegada, en la que las tareas más urgentes eran el expurgo de copias y la identificación archivística. Estefanía ha colaborado diligentemente en todo el proceso.

Esperamos que su paso por el archivo y la toma de contacto con su realidad sirva para ampliar su formación académica y obtener una experiencia útil para su inmediato futuro profesional.

Nuevo encapsulado de pergaminos

Ya hemos concluido la primera actuación de conservación preventiva de este 2019: el encapsulado mediante fundas a medida o cápsulas, con tereftalato de polietileno (mylar, melinex),  de 24 documentos en soporte pergamino producidos entre los siglos X y XVIII,  para su manipulación, visionado y conservación permanente

Documento encapsulado

La actuación se ha llevado a cabo sobre 9 pergaminos altomedievales, varios de ellos escritos en caracteres visigóticos, 11 de la baja edad media y 4 fechados en la edad moderna. Se trata de documentos privados de donación, compraventas o cesiones de particulares a la abadía de Santillana del Mar o al cabildo de Castro Urdiales, a cuya jurisdicción y protección quedaban sujetos, sentencias y ejecutorias de varios pleitos, confirmaciones y concesiones reales, un breve y una bula pontificias.

Colocación del pergamino dentro de la funda a medida

Las fundas, de material plástico transparente, permiten la movilidad controlada de los documentos y el flujo de aire y humedad del interior al exterior y viceversa, con pequeñas aberturas en los costados.

Proceso de encapsulado

Este sistema nos permite de ahora en adelante, llevar a cabo su estudio, manipulación y divulgación de una manera más respetuosa tanto con el soporte, como con las tintas.

Detalle de encapsulado, en el que el sello de plomo está sujeto dentro de la funda mediante una camisa a medida, para evitar que haya tensiones con los hilos y la superficie del documento de la que pende

Prácticas de marketing y comunicación

A lo largo de este mes de diciembre en el Archivo histórico diocesano de Santander contamos con dos nuevos alumnos en prácticas del centro de formación Aúla Dédalo de Santander, Pepe Ceballos y Rafael Elola.

Ambos completan el módulo de prácticas profesionales no laborales del certificado de profesionalidad Gestión de marketing y comunicación que vienen cursando desde el mes de abril.

Su trabajo práctico en el Archivo está enfocado a actualizar la imagen de marca de la entidad en el entorno de internet mediante la actualización de su logo, la optimización de su sitio web y la difusión de nuevas bases de datos.

Esta última actuación va a permitir ampliar el acceso on line a los inventarios de fondos documentales hasta ahora no difundidos , tales como los procedentes del Archivo de la Catedral de Santander o los de las instituciones civiles del antiguo régimen, tales como ayuntamientos, juntas, valles y concejos.

Recuperados documentos de Reinosilla y Espinosilla en un mercadillo

El pasado mes de agosto el Obispado de Santander recuperó tres documentos históricos de las iglesias parroquiales de Reinosilla y Espinosilla, en Valdeolea, que estaban a la venta en un mercadillo en la provincia de León.

Documentos de Espinosilla y Reinosilla

Los tres documentos son fundamentales para reconstruir el archivo de ambas parroquias y su adquisición amplía y retrotrae el periodo histórico del que se conservaban fuentes documentales en el Archivo Diocesano.

En el caso de San Andrés de Espinosa de Valdeolea se ha recuperado un libro sacramental que incluye  actas de bautizados, casados, confirmados  y difuntos desde 1704 hasta 1852, existiendo hasta la fecha en el archivo un único libro sacramental que se iniciaba en 1852, lo cual retrasa la fecha de inicio del fondo hasta principios del siglo XVIII.

Encuadernaciones en hoja de cantoral

Respecto a la parroquia de San Isidoro de Reinosilla, se han rescatado dos documentos,  un libro con cuentas de la fábrica parroquial e inventarios de bienes y apeos de los años 1611 a 1818 y otro con cuentas de la Cofradía de San Sebastián con sede en la ermita de la Virgen del Soto, que van de 1753 a 1818. El primero constata que ya existía archivo parroquial en el año 1572 al incluir entre sus escrituras un inventario de alhajas y ornamentos para el culto, que por su mal estado y riesgo de pérdida, fue copiado nuevamente en el siglo XVII.

Los tres documentos presentan  formato codex , es decir, tienen apariencia de libro manuscrito, y están encuadernados en hojas de pergamino con notación musical, lo que testimonia, que anteriormente, formarían parte de cantorales o libros de música usados en las iglesias por el coro, hasta caer en desuso, lo que explicaría su reciclado como guardas para la encuadernación de otros documentos.

Documentos recuperados

En cualquier caso, la recuperación de estos tres documentos es una fantástica noticia no sólo para los archivos parroquiales en cuestión y sus investigadores, si no para todos los que amamos el patrimonio cultural.

Cerramos al público por descanso

Del 3 al 21 de septiembre, ambos inclusive, el Archivo Catedralicio y Diocesano de Santander permanecerá cerrado por descanso de su personal. A partir del lunes 24 de septiembre las consultas presenciales  se reanudarán en el horario habitual, de 9:45 a 12:45 horas.

Las solicitudes de copias por mail  serán atendidas a partir del 1 de octubre en archivohistorico@diocesisdesantander.com.

Disculpen las molestias.

Catalogación de los fondos de la Catedral de Santander

Desde el pasado mes de marzo María Aja Bueno, Licenciada en Historia, Máster de Patrimonio Cultural y Territorial de la Universidad de Cantabria y Especialista Universitaria en Archivística por la Fundación Carlos Amberes, viene trabajando sobre la documentación histórica del Archivo Catedralicio de Santander en el proyecto titulado Catalogación retrospectiva de los fondos históricos del Archivo Catedralicio de Santander, financiado por el Ministerio de Cultura y el Obispado de Santander.

María Aja trabajando sobre los documentos

El proyecto consiste, como su título indica, en la catalogación retrospectiva de la documentación histórica conservada en el Archivo de la Catedral a partir de los inventarios existentes, adaptando los mismos a las Normas Internacionales  y nacionales en materia archivística.

El archivo histórico de la Catedral de Santander integra varios fondos documentales que van desde el años 1255 hasta nuestro días. Los más significativos son:

  • El fondo de la antigua Abadía de San Emeterio y San Celedonio, convertida por Alfonso VII (1131) en Colegiata de los Cuerpos Santos, con documentación entre los  siglos XIII-XVI.
  • El fondo del cabildo de la Catedral de Santander, con documentación entre los siglos XVIII-XX.
  • Documentación diocesana, que va desde la creación del Obispado de Santander (1754) hasta principios del siglo XX.
  • Fondos pertenecientes a dignidades eclesiásticas o personalidades relevantes, que bien han sido integrados en el archivo por legado, donación, etc. Hay tres:
    • Fondo Marcial Solana
    • Legado Enrique Sánchez Reyes y Pablo Beltrán de Heredia, entre la que se encuentran varios documentos del polígrafo Marcelino Menéndez Pelayo, trabajos de edición de libros, otros relacionados con las Indias, en concreto con Filipinas
    • Legado Sánchez de Córdoba

Los fondos históricos están formados por cerca de 300 unidades de instalación entre los que tenemos:

  • 165 pergaminos
  • 116 unidades documentales en formato libro
  • 17 cajas archivadoras con documentos sueltos

Entre las tareas desarrolladas por María Aja están:

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  • cotejar la documentación existente
  • ampliar las descripciones
  • valorar el estado de conservación y necesidad de restauración de las unidades documentales
  • organizar el conjunto de fondos y clasificar cada uno de ellos
  • automatizar los registros
  • difundir los inventarios a través de la web del Archivo http://archivo.diocesisdesantander.com/fondo-catedral-de-santander/,así como los cuadros de clasificación.
  • En algunos casos: limpiar, sustituir carpetas y cajas, asignar nueva signatura, etc.

El objetivo final del proyecto es poner en valor una documentación fundamental para reconstruir la historia de Santander desde la alta edad media hasta el siglo XX a través de la difusión de los inventarios resultantes en  la web del Archivo, así como ofrecer una información más completa y exacta de su contenido, a la vez que permitir  el control del estado de los soportes documentales.

A partir de esta documentación se pueden reconstruir las relaciones de poder, el urbanismo, la demografía, incidencia de epidemias y no arroja mucha luz sobre la incidencia de la criminología, la violencia, las costumbres, la historia de las mentalidades, la religiosidad, etc., en la villa. El grueso de los fondos pertenecen a personas e instituciones que se van sucediendo y configuran el edificio de la catedral de Santander a lo largo de ocho siglos, desde sus orígenes,primero como abadía de San Emeterio y Celedonio, luego como Iglesia colegial de los Cuerpos Santos de la villa de Santander, hasta su constitución como cabildo catedralicio tras la erección del Obispado de Santander en 1754.

Un verano distinto: prácticas extracurriculares

Las prácticas extracurriculares que ofrecemos en el archivo están pensadas para que el alumno, bien a lo largo de una quincena o durante un mes, pueda acercarse al trabajo técnico de un archivo.

Entre otras cosas el alumno realiza, siempre supervisado y orientado por personal técnico del archivo, las siguientes tareas:

Cotejo de documentación antigua. Catalogación retrospectiva a partir de inventarios topográficos. Incluiría:

  • Ampliación de la información (fechas, volumen, estado de conservación, alcance y contenido, etc.)
  • Adaptación de los instrumentos de descripción existentes a la ISAD (G) y NEDA
  • Automatización de los mismos
  • Limpieza superficial de los documentos y cajas y foliación en caso de no tener.

Colaboración en la confección de instrumentos de descripción: Indices sacramentales

Apoyo a la atención de consultas: Búsqueda de datos y reproducción digital de documentos

El horario de prácticas es en horario dela mañana, de 9.30 a 13.30 o de 10.00-14.00 horas, según disponibilidad del personal del archivo

En cuanto a las fechas, habría plazas para la última semana de junio (a partir del 25 de junio), las tres semanas del mes de julio (del 1 al 15 de julio, del 23 al 31) y la segunda quincena de agosto (del 20 al 31 de agosto).

En caso de estar interesado, hay que solicitarlo a través del COIE mediante la cumplimentación de dos formularios A y B que puedes encontrar en el siguiente enlace: en: Universidad de Cantabria. Prácticas extracurriculares

Aprovecha el verano conociendo de primera mano el trabajo técnico en un Archivo. Alumnos de la Universidad de Cantabria ya han estado otros años con nosotros: Formación de alumnos

 

Archivo Histórico Diocesano de Santander: más allá de la genealogía

Ultimo seminario de cultura escrita del Área de Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cantabria el próximo martes 22, a las 18:00 en la Sala de Profesores. En este caso, nos toca a nosotros: Lola Gutiérrez Callejo, técnico del Archivo Diocesano de Santander, impartirá una charla sobre las posibilidades que ofrece a la investigación histórica los fondos documentales del Archivo, más allá de la confección de genealogías.

Nueva digitalización de documentos

Este pasado mes de marzo el Archivo ha reanudado el programa de digitalización de documentos, iniciado en el año 2010. Con esta ya llevamos siete ediciones. Se ha estimado reproducir en formato digital unas 18.000 hojas, con un resultado de 36.000 imágenes, correspondientes a 200 unidades documentales, bien en formato libro o documento.

Trabajos de captura fotográfica de los originales

En su mayor parte, los documentos objeto de reproducción digital son los libros sacramentales de bautizados, casados, confirmados y difuntos procedentes de las parroquias de la Diócesis, que han ingresado en el Archivo en el último año. Una vez reproducidos se dará prioridad a los documentos de fábrica, obras, cofradías, beneficencia, etc., de valorhistórico.

En la actualidad el Archivo Diocesano cuenta con un Archivo digital de los fondos originales, que supera el millón de imágenes, exactamente hay 1.167.163 imágenes, de las cuales el mayor número son en blanco y negro, unas 810.000, resultado de la digitalización de los microfilmes (que contienen 10.325 documentos aproximadamente) y el resto, 357.508, son a color, realizadas en esta última etapa, y que contienen unos 2000 documentos, precisamente de los que han ingresado en el Archivo en los últimos 15 años.

Todo esta inversión en digitalización tiene un triple objetivo: la preservación de los originales evitando su manipulación, su difusión y  el derecho de acceso de los ciudadanos.