Recuperados documentos de Reinosilla y Espinosilla en un mercadillo

El pasado mes de agosto el Obispado de Santander recuperó tres documentos históricos de las iglesias parroquiales de Reinosilla y Espinosilla, en Valdeolea, que estaban a la venta en un mercadillo en la provincia de León.

Documentos de Espinosilla y Reinosilla

Los tres documentos son fundamentales para reconstruir el archivo de ambas parroquias y su adquisición amplía y retrotrae el periodo histórico del que se conservaban fuentes documentales en el Archivo Diocesano.

En el caso de San Andrés de Espinosa de Valdeolea se ha recuperado un libro sacramental que incluye  actas de bautizados, casados, confirmados  y difuntos desde 1704 hasta 1852, existiendo hasta la fecha en el archivo un único libro sacramental que se iniciaba en 1852, lo cual retrasa la fecha de inicio del fondo hasta principios del siglo XVIII.

Encuadernaciones en hoja de cantoral

Respecto a la parroquia de San Isidoro de Reinosilla, se han rescatado dos documentos,  un libro con cuentas de la fábrica parroquial e inventarios de bienes y apeos de los años 1611 a 1818 y otro con cuentas de la Cofradía de San Sebastián con sede en la ermita de la Virgen del Soto, que van de 1753 a 1818. El primero constata que ya existía archivo parroquial en el año 1572 al incluir entre sus escrituras un inventario de alhajas y ornamentos para el culto, que por su mal estado y riesgo de pérdida, fue copiado nuevamente en el siglo XVII.

Los tres documentos presentan  formato codex , es decir, tienen apariencia de libro manuscrito, y están encuadernados en hojas de pergamino con notación musical, lo que testimonia, que anteriormente, formarían parte de cantorales o libros de música usados en las iglesias por el coro, hasta caer en desuso, lo que explicaría su reciclado como guardas para la encuadernación de otros documentos.

Documentos recuperados

En cualquier caso, la recuperación de estos tres documentos es una fantástica noticia no sólo para los archivos parroquiales en cuestión y sus investigadores, si no para todos los que amamos el patrimonio cultural.