FONDOS

Los documentos que hoy conserva el Archivo Histórico Diocesano de Santander proceden en su mayoría de las parroquias situadas en el ámbito territorial de la Diócesis de Santander que comprende la  comunidad autónoma de Cantabria, menos Villaverde de Trucíos, y el Valle de Mena. En total, hay depositados 647 fondos parroquiales, de los que 24 corresponden a parroquias desaparecidas

El documento sacramental más antiguo corresponde a dos registros originales de bautismo de 1501 y 1502 procedentes de la parroquia de Santa María del Llano, produciéndose un salto hasta el año 1526, fecha del primer libro registro completo de bautizados, casados y difuntos de la parroquia de El Bosque, en que se generaliza este tipo de documento para el resto de parroquias.

Entre los documentos que se describen en la Colección facticia de Pergaminos el más antiguo es una donación privada de Seniuldo al cabildo de la abadía de Santa Juliana y a su abad Alvaro, celebrada en el año 962, de todos los bienes que tiene en los monasterios de San Martín y Santa Cruz de Vargas.

La documentación de las parroquias está clasificada respetando el principio de procedencia, siendo las tipologías documentales más frecuentes las siguientes: registros sacramentales de bautizados, casados, difuntos y confirmados, de cumplimiento pascual, padrones de almas, documentos de fábrica parroquial y contabilidad, de ermitas y capillas, libros de aniversarios y misas, de capellanías, de cofradías y hermandades, etc.

Entre la documentación eclesiástica destacan la Colección de Pergaminos y la de Hojas de Cantorales. La primera está integrada por 225 piezas con fechas comprendidas entre el año 962 y 1777. El mayor número, ciento sesenta y nueve unidades, proceden de la antigua abadía colegiata de Santa Juliana, veintiuno al monasterio de Santo Toribio de Liébana, doce  pertenecen a la parroquia de Santa María de Castro Urdiales, y el resto a diversas parroquias de la Diócesis de Santander. Respecto a las Hojas de Cantoral se han identificado más de 130  fragmentos litúrgico musicales de los siglos XIII y XVI y fueron reutilizadas como cubiertas y guardas para proteger los documentos sacramentales u otros de las parroquias.

También cabe reseñar la conservación en el archivo de documentación civil de época moderna procedente de los entes de gobierno locales (antiguos concejos y barrios, entidades territoriales mayores, como los juntas o valles, etc..) que se conservó en las parroquias debido a la costumbre de celebrar las asambleas o concejos en la iglesia. Hay más de 70 instituciones civiles con un número significativo de documentos.

Además, de los fondos parroquiales y civiles está previsto que en el Archivo se depositen los fondos generados en el ejercicio de sus funciones por otras instituciones de la Diócesis una vez que alcancen valor histórico, como son la curia diocesana, las delegaciones, secretariados, procedentes en su mayoría del Archivo central del Obispado de Santander, así como los archivos de personas físicas o jurídicas significativas de la vida diocesana.